El proceso de restauración

El paso del tiempo y los acontecimientos históricos que convulsionaron la primera mitad del siglo XX, hicieron casi desaparecer al “HISPANIA”, unidos a causas estructurales, como la electrolisis que sufrían los yates construidos con técnicas mixtas madera/metal. El “HISPANIA”, con su quilla quebrantada, su cuadernaje corroído y su arboladura perdida hacía décadas, fue encontrado en ese lamentable estado, semivarado en una ribera británica que miraba al Canal de la Mancha, convertido en una precaria vivienda de un veterano marinero.

 

A partir del momento de su localización, se aunaron voluntades y apoyos con el objetivo de recuperar ese patrimonio naval histórico y salvarlo para nuevas singladuras. Esa fue la motivación primera para constituir la Fundación Hispania, hoy ya, Real Fundación Hispania de Barcos de Época, al considerar sus fundadores que el “HISPANIA” era una embarcación emblemática por su palmarés deportivo y su vinculación histórica a la Familia Real Española.

 

El ejemplo fue la recuperación del yate “TUIGA”. Un yate que, en 1909, el Duque de Medinaceli, solicitó al mismo arquitecto naval del “HISPANIA”, William Fife, construir un barco gemelo que compitiera en igualdad de condiciones con el del Rey Alfonso XIII. Así nació otro 15 Metros igual que el “HISPANIA”.

El “TUIGA” fue encontrado en 1989, en un lastimoso estado, y se puso en manos de Fairlie Restorations, recuperándose completamente en 1993, año en el que comenzó a competir en regatas internacionales, cautivando con su elegancia y cualidades de navegación a cuantos lo contemplaban. Fue tal la admiración que despertó, que atrajo la atención del príncipe Alberto de Mónaco que buscaba un yate clásico, de prestigio, para competir con él, convirtiéndose así en el buque insignia del Yacht Club de Mónaco, participando en regatas y en actos de representación, con éxito contrastado de imagen y publicidad.

 

El estudio y dirección del importante proyecto de restauración del HISPANIA, fue confiado a Astilleros de Mallorca, S.A. con la colaboración de “Fairlie Restorations” ambos de reconocida solvencia profesional. Esto no responde únicamente a una cuestión de imagen, sino por la importancia que tiene este proyecto para nuestros maestros de ribera, calafates, veleros y un sin fin de artesanos que, más adelante, deberán de ocuparse de su mantenimiento y puesta a punto.

 

Se trata, pues, de afirmar y potenciar a este sector de pequeños y medianos empresarios, su bien hacer ante los clientes potenciales – armadores nacionales y extranjeros – como suministradores de calidad sin tacha.